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El legado del referéndum 1931
El nuevo día
tribuna: Paúl Antonio Coca Suárez Arana El 25/01/2009, los bolivianos decidiremos el futuro del país en el referéndum sobre el Proyecto de Constitución Política, lo cual requiere de un responsable ejercicio democrático.
No es la primera vez que Bolivia acude a una consulta popular, por lo que es necesario recordar el primer referéndum de la historia nacional, cuyo legado cambió el rumbo del país.
Pese a la vigencia del “voto calificado”, en el cual mujeres, campesinos, indígenas y pobres no podían votar por el hecho de ser tales, el Gobierno militar de Carlos Blanco Galindo, a tiempo de llamar a Elecciones Presidenciales para el 03/01/1931, convocó mediante Decreto al primer referéndum de la historia nacional, celebrado el 11 de enero de 1931.
Las nueve preguntas sometidas a consulta fueron aprobadas, generándose un cambio de fondo que hasta el presente perdura: 1º Se constituyó el sistema de garantías constitucionales conocido como Hábeas Corpus; 2º Se crea el Consejo de Economía Nacional además de insertarse en la CPE el nuevo “Régimen Económico y Social”; 3º Estableció que el Estado de Sitio tendrá una duración máxima de 90 días y de sobrepasar ese lapso, caducará automáticamente; 4º Se incorpora la Contraloría General de la República en la CPE; 5º Se crea el Recurso Directo de Nulidad contra quienes usurpen funciones que no les competen así como los actos de los que ejerzan jurisdicción o potestad que no emane de la Ley; 6º El Presidente y Vicepresidente de la República serán reelegidos una sola vez transcurridos ocho años de su mandato anterior, es decir, después de dos gestiones constitucionales, aspecto que fue modificado posteriormente; 7º Se estableció la dieta de los Senadores y Diputados además de dar mayores atribuciones al Congreso Nacional; 8º Se instituye la Autonomía Universitaria; 9º El electorado aprobó mayor descentralización del poder central vía Autonomías Departamentales.
El tema autonómico no podía estar de lado, puesto que se aprobó este modelo, en donde a los departamentos se les otorgaría mayores competencias y atribuciones.
Con la autonomía departamental obtenida en el referéndum 1931, el Presidente de la República nombraría a los Prefectos Departamentales de una lista entregada por la Asamblea Departamental, que estaría integrada por miembros electos para tal efecto más los senadores y diputados de cada departamento; la principal atribución del Prefecto sería gobernar el departamento conjuntamente con la mencionada Asamblea, disponiendo, para ello, de atribuciones plenas en lo administrativo, tributario, contratación de empréstitos, educación, obras públicas, etc., mientras que el Gobierno Central se ocuparía de las competencias nacionales. Con estos lineamientos, el Parlamento aprobó la Ley de Descentralización Administrativa que luego fue vetada por el Presidente Daniel Salamanca el 26/11/1931, por lo que no se cumplió enteramente lo aprobado en el referéndum pese a que la naturaleza de éste era vinculante.
Esta consulta popular, la primera efectuada en nuestro país, es desconocida en el contexto latinoamericano y más aún en el boliviano. Analizando los resultados que tuvo, el legado ha trascendido hasta el presente, más la consulta, que es inédita y desconocida, queda encerrada en los anales de una historia que no se transmite a nadie, y demuestra que la lucha autonómica no es de reciente data.
Abogado y docente universitario.
abog.paulcoca@gmail.com |