Con su aporte, Blooming salió campeón del torneo de verano que organiza cada año la empresa AeroSur. En la final frente a Wilstermann el jugador aportó con dos goles para que su equipo se adjudique por segunda vez este torneo. El jugador supo ganarse a la hinchada bluminista.
El es Anderson Aparecido Gonzaga, un muchacho como cualquiera que sabe lo que quiere dentro y fuera de la cancha. Su mayor entretenimiento es estar pegado al Internet en permanente contacto con su familia, pero que además tiene un plus: jugar fútbol y hacer goles con la facilidad que todo buen delantero dispone. Su llegada a Bolivia se dio, a principios del 2007, cuando por azares de la vida recibió el llamado telefónico de su coterráneo Murilho Cazagrande que le ofreció integrar el club Destroyer’s de Santa Cruz, analizando esa posibilidad y sin pensar que le depararía su carrera futbolística en Bolivia, armó pilchas y se enroló al equipo canario, con tan mala fortuna que tras la conclusión del torneo liguero su equipo descendió al fútbol de la A.
“Soy consciente que lo di todo en la cancha para evitar bajar de categoría, pero gracias a Dios en lo futbolístico me fue todo”, confesó el brasileño.
Y es que, al margen de su carisma y de la sencillez que suele caracterizarlo, el atacante ha ido labrando un sitio en el fútbol cruceño desde su debut, en Destroyer’s cuando en partido concretó 3 goles. Su forma de definir y encarar los arcos rivales le permitieron despertar el interés de la dirigencia de Blooming que no tardo en enrolarlo a filas celeste, con la aprobación del DT, Gustavo Domingo Quinteros.
En lo profesional, se formó como en las inferiores de Sao Pablo, después pasó al Corinthias, siendo fichado luego en Máximo Díaz, Santa Catalina del fútbol profesional. Un año después se fue al fútbol de Rusia (Off Tof) donde militó por cuatro meses, de ahí saltó al fútbol de Portugal para el club Victoria donde jugó una temporada, para después volver a su natal Brasil.
Jugando, ¿dónde te sentís mejor en la cancha? En Santa Catalina jugaba de mediocampista, también alternaba de delantero. A Bolivia vine como delantero.
¿Cómo ves el nivel del fútbol boliviano? Creo que cada país tiene su estilo de jugar diferente de otro, pero en Bolivia el fútbol es de fuerza y de mucho roce.
Aparte del fútbol ¿qué te gusta hacer? Cuando estaba en Brasil, salía con mi novia a cenar, pasear pero siempre dedico un tiempo para acudir a la Iglesia con mi familia. Allí todos somos pegados a la religión evangélica, pero no soy bautizado. La iglesia donde vamos se llama Presbiteriana Renovada.
¿Cómo te complementás con Hernán Boyero? Jugar con Boyero, facilita mucho el fútbol porque tiene buena presencia de área, jugamos bien por los laterales, estamos seguros que si nos meten o metemos una pelota al área alguno de los dos vamos a meterla al arco.
¿A quién te encomiendas cada que salís a jugar? Siempre que ingreso a la cancha hago una oración, le pido a Dios que me acompañe para que no salga lesionado y segundo, que me salgan bien las cosas y mi equipo gane.
¿Por quién suspira el corazón de Anderson? Por mi novia Luciana Aparecida Mesquita de Queiroz (23), llevamos una relación amoroso desde hace cinco años, aunque la tengo lejos siempre estamos en permanente contacto por la internet.
¿Cómo se sostiene tu familia en Brasil? Vengo de una familia humilde y cristiana, mi madre es ama de casa y mi papá trabaja en una empresa enrolladora de cables. El dinero que gana mi padre nos da para vivir dignamente, aunque no me olvido de ellos y les mando mensualmente algo de dinero. Sé que en Brasil la vida es cara pero en algo les ayuda.
De perfil...
El Jugador
Datos: Nació en Sao Pablo, el 29-12-83, tiene 24 años, es el mayor de tres hermanos. Su padre se llama José Aparecido Gonzaga y su mamá Virginia Martines viven en Puerto Feliz, Brasil.
Trayectoria: Se formó en las inferiores del club Sao Pablo y ahora juega en Blooming.