Fiestón de la familia Celeste Los hinchas se quedaron hasta la conclusión de la premiación.
Nuevamente los hinchas celestes volvieron a festejar en la Copa AeroSur. En los cánticos se acordaron del eterno rival: Oriente Petrolero, que fue el único equipo que lo derrotó en el inicio de la competencia.
Boyero desató la algarabía celeste. En un marco ante poco más de 35 mil espectadores, Blooming cumplió a cabalidad su agenda trazada en este torneo. La gente acudió desde tempranas horas a comprar su entrada para ver el espectáculo futbolístico que acabo regalando ocho goles en una final inesperada.
La seguridad dentro y fuera del estadio fue impecable, pues estuvo verificada por los fiscales líder Justiniano y Alberto Cornejo en labor conjunta con la Policía.
La tradicional ola mexicana fue practicada en reiteradas oportunidades en todo el estadio, pues nadie fue indiferente a este pedido. Los hinchas celestes le dedicaron el triunfo a sus eternos rivales orientistas, con cánticos como “la copa se mira y no se toca”. Los 31 grados de calor no fueron impedimento para que algunos hinchas asistan en familia al estadio Ramón Aguilera.
Las bandas musicales en las tribunas jugaron un duelo aparte al ritmo de cánticos tanto en la general, como en la curva y preferencia.
Al inicio del encuentro se entonó el himno cruceño y la empresa telefónica Tigo aprovechó para obsequiar pelotas al público. La lluvia de papeles y el flamear de banderas celestes acompañaron la fiesta bluminista que se prolongó por casi 20 minutos. En el entretiempo, los pequeños le pusieron matiz a la jornada y la empresa auspiciadora AeroSur aprovechó para rifar premios sorpresas entre los presentes. Varios hinchas se ganaron pasajes gratuitos al interior del país.
Finalizado el encuentro, la fiesta se desató en las tribunas y en el campo de juego. Nadie quería irse a su casa, pues los fuegos artificiales le dieron un toque especial al momento.