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Más de 6.000 personas permanecían ayer fuera de sus hogares a causa de las peores inundaciones registradas en Uruguay en 50 años, que han dejado aislada a la capital de uno de los departamentos del país y ocasionado la muerte de dos personas.
El ministro de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente, Mariano Arana, se trasladó ayer al departamento de Treinta y Tres, el más afectado por los efectos de copiosas lluvias, donde prometió ayuda para que los damnificados puedan reparar sus viviendas.
La capital de Treinta y Tres, a 280 kilómetros al Noreste de Montevideo, está prácticamente aislada del resto del país debido a que el agua ha cubierto las carreteras y hay más de 1.500 evacuados en la ciudad.
El intendente (alcalde) de Treinta y Tres, Gerardo Amaral, destacó que en varios casos familias enteras tuvieron que ser rescatadas en botes y hasta helicópteros debido a los desbordes de ríos y arroyos. Montevideo, EFE
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