‘En Destroyer’s recuperé la confianza y mi nivel de juego’
(izq.) El festejo de un gol suyo cuando defendía los colores de Blooming. Su mejor ciclo con la “Academia” fue de 1998 al 2002. (der.) Por su experiencia y lo que transmite en el campo de juego Gutiérrez es el actual capitán del equipo “canario”.
Raúl Gutiérrez Lleva 12 años de carrera deportiva, de los cuales gran parte la pasó en Blooming, club del cual se considera hincha más allá de defender ahora los colores de Destroyer’s, equipo en el que ahora ha recuperado aquel nivel que demostró en 1998 y 1999 y que lo llevó a estar cerca de fichar por un club grande del fútbol mexicano.
Raúl “Pelecho” Gutiérrez hace volar sólo sus sueños y deseos, ya que habitualmente se resiste a los viajes aéreos sobre todo desde aquella enfermedad (laberintitis) que padeció justamente cuando pasaba por un gran momento en su carrera deportiva (2002)
Pero dicho asunto, según él, está superando, gracias al apoyo de su familia, amigos y compañeros de equipo (Destroyer’s), en el que por ahora se ha convertido en una de sus principales figuras.
¿Sentís que tu presente en Destroyer’s es bueno? Lo siento por el grupo que hemos armado y por el equipo que tenemos. Nos sobra la confianza y eso nos lleva a creer que podemos ser protagonistas de este torneo Apertura.
¿Te pesa haber dejado Blooming? El año pasado me fue bien en el primer campeonato con el profesor Gustavo Quinteros, ya que tuve la oportunidad de jugar varios partidos, sin embargo las lesiones me perjudicaron. Después con la llegada de Álvaro Peña no me tomaron casi en cuenta y por eso a fin de año decidí dejar Blooming porque lo que quería era jugar o tener más continuidad y en Destroyer’s lo estoy teniendo.
Pero, ¿seguís teniendo contrato con Blooming? Sí, ellos me prestaron por un año y mi contrato con Blooming es hasta el 2009.
¿Se puede decir que hasta perdiste un mejor salario con tal de tener más continuidad? Claro; acá en Destroyer’s estoy ganando un poco menos,pero no es mucho la diferencia. De todas formas, ahora me siento mejor, más tranquilo y parte del proyecto del club.
¿Ese buen estar te ayudó a recuperar tu nivel? Desde luego, aunque la continuidad hace al jugador. El año pasado no podía hacer nada con 15 minutos de juego y ahora tengo más tiempo en la cancha y eso me ayuda a tener más ritmo de competencia.
¿Influye la confianza que te dio el técnico David Avilés? Sí, justamente él ha sido quien me trajo a Destroyer’s. Hace años atrás fue mi técnico cuando jugué en Libertad y eso dio pie para tener una buena relación.
¿La Selección te atrae? El tema de la Selección no lo he tocado y ni lo he pensado por ahora, ya que hace un par de años cuando Nelson Acosta era el entrenador tomé la decisión de marginarme por el temor que tenía de viajar en avión. Ahora no sé qué respondería si tengo la suerte de ser convocado, aunque aclaro que seguro que me gustaría ser llamado.
¿Esto de temerle a los viajes aéreos persiste en vos? Me había pasado un poco, sobre todo el anteaño pasado cuando jugué en Aurora de Cochabamba, ya que desde esa ciudad los viajes son pocos y cortos; además que la mayoría lo hacíamos por tierra. Estuve bien; ahora he vuelto a los viajes largo con Destroyer’s aunque siento que puedo manejarlo.
¿Cuál es la causa de semejante dificultad? Tuve una enfermedad grave hace cuatro años (laberintitis) que incluso me dificultaba caminar y hasta de acostarme porque tenía la sensación de que caer al vacío. Por eso cada vez que subo a un avión siento lo mismo, sobre todo cuando hay turbulencia. Son secuelas que persisten y que creo se trata de una enfermedad que me marcó de por vida, ya que incluso me perjudicó de jugar en el exterior.
¿A partir de esa enfermedad fuiste otro jugador? Totalmente, porque antes de la enfermedad tenía otra perspectiva de la vida. Me sentía inmortal, de piedra y que nadie podía tocarme. Después de ese episodio cambiaron mucho las cosas, ya que tenía hasta miedo a salir a la calle. En otras palabras tenía miedo a morir porque creo que la muerte la vi bastante cerca con esta enfermedad. De todas formas, el tiempo se ha encargado de cambiar esa sensación y de a poco he ido recuperando.
Volvamos a Destroyer’s, ¿Hasta dónde creés que puede llegar este equipo? Tenemos una meta y es de llegar lo más arriba posible en el campeonato liguero y si se puede clasificar a un torneo internacional. Además, contamos con equipo para lograrlo, aunque somos conscientes de que debemos mejorar en algunos aspectos como la concentración y la puntería a la hora de tener opciones de gol.
¿Extrañás a “Cochi” Justiniano y Limberg Gutiérrez con quienes jugaste en selecciones juveniles y Blooming? Claro que sí, porque los tres pasábamos una buena época en Blooming. Son momentos que uno nunca se olvida y son amigos que te da el fútbol y que estarán para siempre. También me acuerdo de Reny (Ribera) con quien tenía más contacto en los partidos porque jugábamos por derecha.
¿Hay algún entrenador que fue importante en tu carrera? Al técnico que siempre recuerdo y con quien aprendí muchas cosas es Carlos Aragonés. Tiene una personalidad bastante arrolladora y sus conocimientos son bastantes amplios por lo que estuvo al lado de grandes procesos en el fútbol bolivianos, como lo fue el Mundial de 1994. Hay otros que recuerdo con cariño. Es el caso de Gustavo Quinteros a quien admiro como persona y entrenador. También soy un agradecido con los profesores Antonio Gigliotti y Erasmo Rojas, quienes me dieron la oportunidad de jugar en Libertad el año 1992. Siempre les voy a estar agradecido, sobre todo a Gigliotti, a quien admiro mucho.
Ahora contános sobre tu escuela de fútbol, ¿cómo te nació la idea de hacerla funcionar? Yo llegué a vivir al barrio 2 de Agosto cuando tenía 11 años. Ahí prácticamente empecé a jugar fútbol en la canchita de la zona. En esa época conocí al profesor Wenceslao Vaca, quien gracias a sus gestiones participábamos en los torneos interbarrios que organizaba la academia Tahuichi. Pasado el tiempo con él y “Chino”(Omar Mendieta) nació la idea de formar la escuela, ya que en el barrio hay muchos niños y jóvenes que entrenaban sin ton ni son. Con todas las limitaciones que aún tenemos intentamos formar a los chicos de la mejor manera y ya tenemos logros como el viajar con un equipo a Argentina donde salimos subcampeón.
¿Cuando te retirés te dedicarás de lleno a tu escuela? Sí, justamente para eso tengo la escuela de fútbol porque una vez me retire quiero dedicarle más tiempo a la formación de niños. Está claro, aunque en este proyecto también entra mi familia que le gusta mucho el fútbol.
¿Dirigir Blooming no es otra de tus aspiraciones futuras? Por mi cabeza nunca se me ha cruzado el ser entrenador de un equipo profesional. Sería un poco más de lo mismo porque la presión es demasiado. En divisiones menores nadie te presiona y por eso todo es diversión y recreación. Por ahí podría apoyar en alguna otra cosa en Blooming.
¿Por qué Blooming? Porque soy hincha de Blooming y me ha marcado en mi carrera. Me gustaría estar ligado a este club, aunque ya iniciamos un vínculo desde la escuela porque todos mis mejores jugadores pasarán a Blooming, ya que los chicos tendrán más oportunidades y allá hay más condiciones de trabajo.
Hablemos claro, ¿está lejos o cerca tu retiro? La verdad es que no sé todavía. He pensado en jugar quizá dos años más, pero cuando lo defina me gustaría cerrar mi carrera defendiendo los colores de Blooming, aunque mi actualidad es Destroyer’s y defiendo a muerte estos colores.
¿Qué sentiste cuando hace poco Destroyer’s venció a Blooming? Fue un partido duro y lo jugué con todo, porque uno tiene que defender la camiseta donde está con total honestidad.
¿Vos creés que el fútbol y la realidad para los más jóvenes futboleros ha cambiado? En honor a la verdad creo que las cosas han cambiado. Hoy los jóvenes son más agresivos, más rápidos y más pícaros en la cancha. La aparición de varias escuelas de fútbol ha originado que surjan nuevos jugadores.
Hasta aquí extralímos lo más interesante de la charla que Marcas mantuvo con Raúl en la sala de su casa. El volante la tiene clara: son pocos los años que le quedan para jugar profesionalmente y por eso quiere disfrutarlo mientras dure.
Más datos
Nombre completo: Raúl Gutiérrez Sagredo. Nació el 8 de enero de 1976. Es decir, que en este 2007 cumplió 31 años de edad. En Aurora: El 2005 jugó en el “equipo del pueblo”. Su primer equipo: Libertad, club al que llegó en 1992. Antonio Gigliotti lo hizo debutar en el equipo “albinegro” ese mismo año en la Primera “A” a los 16 años. En Blooming: A fines de 1994 llegó a la “academia”.