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Pues no hubo arreglo familiar. Mucho se había escrito la víspera de la final femenina sobre unas declaraciones de Elena Dementieva, semifinalista frente a Venus, que insinuaban la posibilidad de que el partido entre las dos hermanas quedara sellado de antemano en el hogar de las estadounidenses.
No hubo arreglo familiar y, además, acabó ganando Williams. Esto es, el espectáculo que ofrecieron ayer en la "Catedral" del tenis las dos mejores tenistas de este milenio sobre hierba. Quizá también lo sean en el aspecto global. La historia lo dirá. Ayer en concreto ganó Venus, que suma ya su quinto título de Wimbledon y se iguala, por ejemplo, a Roger Federer, como tenista campeón cinco veces en Londres. Todo a la espera de lo que suceda hoy, por supuesto.
Tampoco es que se hubiera sospechado con el famoso arreglo. Pero sí se había escrito y contado que todo quedaría en casa, que las Williams dormían bajo el mismo techo, que el interés no sería el mismo y mucho más. Incluso Serena había apuntado que gritaría menos contra su hermana, que siempre grita menos, quizá, por mantenerse más concentrada. Pues bien, Serena y Venus se gritaron y se golpearon durante casi dos horas hasta que una de las dos se acabó por rendir. Richard Williams, el padre y entrenador de los dos prodigios, afirmó que se marchaba para Estados Unidos, que no le gustaba ver jugar a sus hijas entre ellas. Londres, EFE
el Ganador
Venus Williams
II tenista estadounidense
"Ganar tantas veces este torneo te pone en la estratosfera"
la cifra 5 títulos suma Venus en en el All England Tennis Club de Londres
Es el turno de Nadal y Federer
Personalizan la nueva generación de gigantes del tenis mundial. Roger Federer y Rafael Nadal, los dos mejores jugadores del momento, se reencontrarán hoy en la final de Wimbledon, su tercera consecutiva, dispuestos, ambos, a poner otra firma más en la historia de este deporte.
De alguna manera, era la final anticipada y, también, la soñada por muchos gurús de la raqueta. Dos monstruos. Dos estilos opuestos. La precisión y la elegancia del suizo versus la pasión y la determinación del español.
La meta de Federer: encadenar su sexto trofeo en este césped y superar con él el récord del sueco Bjorn Borg. Sería el primer jugador en la Era Open que lo consigue en el All England Club y se convertiría, a la vez, en el segundo de la historia de esta competición que logra esa proeza, después de William Renshaw en 1881. Nadal, tetracampeón en Roland Garros, quiere cumplir un sueño y demostrarse que en la hierba tampoco tiene límites. La “peor final” que le podía tocar al español, según sus propias palabras. El helvético lleva 231 semanas consecutivas ostentando el número 1, un tiempo récord; Nadal, por su parte, le sucede en el ranking como número 2. EFE
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